Los que tuvo San José en la pérdida y en el hallazgo de Jesús.
1- Tres eran los motivos que debían hacer insoportable el dolor de San José cuando se perdió Jesús. El primero era el cariño de padre que le profesaba, y verle perdido en la tierna edad de doce años, sin poder encontrarle en ninguna parte, después de cerca de tres días de buscarle. El segundo motivo, el temor, que su humildad le abultaba, de que quizá por culpa suya se había separado de su compañía y de la de su madre, siendo por consiguiente él causa de la suma aflicción de su inocente esposa. Y tercera, la zozobra cruel de que se hubiesen apoderado del Niño los que desde su nacimiento le habían perseguido para darle la muerte. Tres fueron a su vez los motivos de su gozo al encontrarle. Primero, la alegría natural a un padre y a un esposo tan amante como lo era San José de Jesús y de su madre. Segundo, encontrarle en el templo en medio de los doctores, dándoles pruebas de una prudencia sobrehumana y de una sabiduría divina. Y tercero, el que Jesús se fuese con sus padres, según dice el evangelista, para estarles sujeto.






