PRIMER DOLOR Y PRIMER GOZO:
Los que tuvo San José al ver en cinta a su esposa, y al revelarle el ángel el misterio de la Encarnación.
1- Efectivamente intenso debió de ser el dolor de San José, al reparar que su esposa se hallaba en cinta, hallándose entrambos ligados con el voto de virginidad, que voluntaria y mutuamente se habían prometido. Y la angustia del santo Patriarca había necesariamente de ser tanto más cruel, cuanto que, persuadido de la inocencia y santidad extraordinaria de María, no podía darse razón de lo que se le hacía incomprensible bajo todos conceptos. De aquí que su gozo hubo de ser extremado; cuando el ángel del Señor apareciéndosele en sueños, le sacó de dudas e incertidumbres, dándole a entender que María había concebido en su virginal seno por obra del Espíritu Santo al Hijo del Altísimo, es decir, San José viendo a su Inmaculada esposa contemplaba a la Madre de Dios.
1- Efectivamente intenso debió de ser el dolor de San José, al reparar que su esposa se hallaba en cinta, hallándose entrambos ligados con el voto de virginidad, que voluntaria y mutuamente se habían prometido. Y la angustia del santo Patriarca había necesariamente de ser tanto más cruel, cuanto que, persuadido de la inocencia y santidad extraordinaria de María, no podía darse razón de lo que se le hacía incomprensible bajo todos conceptos. De aquí que su gozo hubo de ser extremado; cuando el ángel del Señor apareciéndosele en sueños, le sacó de dudas e incertidumbres, dándole a entender que María había concebido en su virginal seno por obra del Espíritu Santo al Hijo del Altísimo, es decir, San José viendo a su Inmaculada esposa contemplaba a la Madre de Dios.
