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domingo, 18 de enero de 2015

SÚPLICA AL BIENAVENTURADO SAN JOSÉ.

 
¡Oh santo Patriarca José!
cuya bondad y poder exceden 
a cuanto podemos nosotros
comprender y necesitar!

Ya que me he consagrado
a vuestro culto de un modo particular,
no puedo menos de dirigiros,
con todo el fervor de que soy capaz,
los más humildes e interesantes ruegos.

Os pido, en primer lugar,
por la Iglesia y el Sumo Pontífice,
para que les protejáis siempre
de una manera visible,
y hagáis que confundidos sus enemigos
vengan a conocimiento y detestación
de sus errores y equívocos.

martes, 13 de enero de 2015

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNION.


¿Es posible, mi amadísimo Patriarca San José,
que todo un Dios se haya dignado
darse en alimento á mi alma?

¿Es posible que el dulcísimo Jesús
se haya unido a mí,
haciéndome participante
de su santísimo cuerpo?

Así es: y yo,
miserable y pecadora criatura,
por medio de la sagrada comunión,
acabo de recibir en mi interior
a aquel mismo Hijo del Altísimo
que Vos tuvisteis en vuestros brazos
y estrechasteis sobre
vuestro ardoroso corazón.

 ¡Infeliz de mí, que no sé yo acariciarle
con aquella ternura con que lo hicisteis Vos!
 Que no sé yo adorarle
con aquella humildad y fervor
con que vos le adorasteis
al compás de los angélicos acentos,
que cantaban al recién nacido
Niño divino:

Gloria a Dios en las alturas
y paz en la tierra 
a los hombres de buena voluntad.

lunes, 12 de enero de 2015

ORACIÓN ANTES DE LA COMUNIÓN


 
 Mi especial protector San José,
tembloroso el corazón
y humillado el espíritu,
voy a acercarme a la sacrosanta
mesa eucarística.
 
¡Oh! me confundo al pensar
que he de recibir a mi Dios;
a Dios, que se digna
venir á mi alma para unirse con ella
de una manera tan íntima y tan afectuosa,
a Dios, que junto con la participación
de su santísima Humanidad me comunica
su propia divinidad, haciendo
a mi alma un espíritu con el suyo.
 
Soy indigno, más que indignísimo
de tanta fineza y de honor tanto.
¿Qué he de hacer? ¡Santo mío!

Deseo estrecharme con mi dulce Jesús;
pero veo al mismo tiempo, a mi indignidad,
mi poco amor y mis ingratitudes,
y esto me espanta y desazona.
 

EJERCICIOS PARA EL DÍA DEL CULTO PERPETUO


Por la mañana, después de levantado
y de las devociones de costumbre dirá:

Jesús, José y María,
amparadme en este día. 

ORACIÓN.

Gloriosísimo Patriarca San José,
hoy tengo la dicha de dedicaros este día,
que es el que me corresponde
en el Culto perpetuo,
por medio del cual mis hermanos y yo
os obsequiamos todo el año.
 
Por mi parte deseo que el presente día
sea de santificación para mi alma,
y como el principio de una vida nueva
consagrada enteramente a Jesús
vuestro hijo adoptivo,
a María vuestra inmaculada esposa,
y a Vos, santo mío.