¡Oh santo Patriarca José!
cuya bondad y poder exceden
a cuanto podemos nosotros
comprender y necesitar!
Ya que me he consagrado
a vuestro culto de un modo particular,
no puedo menos de dirigiros,
con todo el fervor de que soy capaz,
los más humildes e interesantes ruegos.
Os pido, en primer lugar,
por la Iglesia y el Sumo Pontífice,
para que les protejáis siempre
de una manera visible,
y hagáis que confundidos sus enemigos
vengan a conocimiento y detestación
de sus errores y equívocos.
comprender y necesitar!
Ya que me he consagrado
a vuestro culto de un modo particular,
no puedo menos de dirigiros,
con todo el fervor de que soy capaz,
los más humildes e interesantes ruegos.
Os pido, en primer lugar,
por la Iglesia y el Sumo Pontífice,
para que les protejáis siempre
de una manera visible,
y hagáis que confundidos sus enemigos
vengan a conocimiento y detestación
de sus errores y equívocos.
